martes, agosto 07, 2007

La seguridad es una ilusión

Existe una palabra sánscrita que me encanta: Maya. Su significado es sueño, ilusión.
Una de las enseñanzas del budismo consiste en que invita a profundizar tanto en uno mismo que se sea capaz de discernir el maya que es nuestro mundo. Maya es como un tejido de sueños que está entre nosotros y la verdad. En puridad podría decirse que yo mismo soy maya.

Yo, que me autodefino como buscador, me encuentro a diario con situaciones que me bajan a la tierra y que tiendo a tomarme como ataques a mi manera de entender la espiritualidad propia. Un error mío desde luego, como tantos otros. Tiendo a imaginarme la espiritualidad como algo separado de las cosas mundanas y terrenales, y ese es precisamente el error que tantos maestros han señalado. Dios no está en la montaña, sino en el mercado.

Teniendo cierto bagaje en meditación y esperiencias espirituales tiendo a olvidarme demasiado deprisa de que vivo en un mundo que tiene sus propias reglas, y también de que yo mismo tengo mis propias reglas, aunque intente trascenderlas o cambiarlas. Una de esas reglas es que yo, necesito seguridad en mi vida.

Llevo varios años intentando asumir que hay que vivir el presente, que tengo que estar preparado para que cada momento sea el último, que la seguridad es algo absolutamente efímero. Y sigo encontrando que necesito seguridad en algunos ámbitos. Necesito imaginar que mi casa no se habrá caido a la mañana siguiente, que mis amigos están bien y que si les pasase algo grave me enteraría, que en el camino que llevo habrá momentos hermosos.

Una tontería, desde luego. Como tantas otras.

11 comentarios:

Tindriel dijo...

No es ninguna tontería. Necesitamos ciertas seguridades para levantarnos de la cama cada mañana, para hacer cada cosa que hacemos, para vencer el miedo. A veces, la necesidad es conocida por nosotros, otras no, lo damos tan por supuesto que hemos interiorizado la seguridad y la necesidad de tenerla.
Hay que recordar que todos la tenemos, aunque los objetivos sean distintos. Y, sobre todo, que cuando la perdemos en algún aspecto, no es algo definitivo. Sólo hay que levantarse, sacudirse el polvo y empezar a reconstruir.

Eleder dijo...

La seguridad es una ilusión, cierto.

Pero la confianza y el amor no.

De hecho, son la única realidad.

Cassandra dijo...

Qué bonita forma de volver :) Ya se echaban de menos tus entradas, me contagian de un poquito de paz.

Por supuesto, hace falta seguridad en algunos aspectos de la vida, para poder arriesgar en otros. Nadie se sostiene sobre la nada.

Y desentrañar el maya puede llevar toda una vida.

Blackrose dijo...

No podría estar más de acuerdo con Eleder. De hecho, son la energía detrás de Maya. Un abrazo, cielo.

Anónimo dijo...

Define seguridad.
(Y pásate un día por Tres Cantos ;D)

Anónimo dijo...

Yo pienso que la seguridad efectivamente es una ilusión, pero lamentablemente la confianza y el amor no.

En todos los momentos de cada persona hay un camino hermoso, aunque es muy cierto que en esta vida no todo es color de rosa y yo creo que todo el mundo necesitamos tener esa seguridad de la que tanto hablas.

Miles de besitos y cuídate mucho.

Vane

adelasuma dijo...

Me crié en una cultura en donde, no es que lo espiritual esté en el mismo plano que lo físico, es que es un Todo. La vida se entiende como la búsqueda del conocimiento, que es la comprensión del Todo, o de dios, o de lo que tú quieras poner aquí.

Por ese camino, se aprende la belleza de lo grande, pero sobre todo de lo que muchos entienden por “lo pequeño”; de ahí saco mi seguridad: de la verdad de las cosas. Muchos esperan certezas y no verdad, y eso es como perseguir horizontes, nunca se alcanzan; es mucho mejor aspirar el paisaje, tan hermoso y tan cercano, tan seguro.

El problema de nosotros todos es la gran mentira: el miedo. Vencerlo es el camino más largo. Mucho he hablado de esto con mi amigo Sísifo, mucho mucho. “Somos contenedores de tiempo, los recuerdos son tiempo; no consumimos un tiempo, nos alimentamos de él; somos el Tiempo mismo. Haz que el tiempo sea tu aliado, no tu verdugo; nadie puede quitarte lo que vives, lo que sientes, lo que piensas, lo que sientes, lo que sientes; tú eres lo que sientes, tú eres lo que amas, tú eres Dios mismo; ejerce como tal”.

Seguro que en tu vida hay muchas verdades, gente que te quiere de verdad: agárrate a ellos con fuerza y con libertad.

Perdóname el rollo patatero, supongo que tengo el día tonto.
Saludillos y a ver si coincidimos algún otro día.
Adela

Earendil dijo...

Qué de comentarios, qué bien :)

Tindri: Estoy de acuerdo con lo que dices. Pero... sigue siendo una tontería preocuparse en exceso por ello.

Eleder: :)

Cass: Es un placer volver a verte por aquí. Tienes razón, puede llevar toda una vida. O varias. Pero eso no nos va a deterner ¿no? ;)

Blackrose: :) :*

Eledh: Seguridad es el convencimiento de que el estado de un objeto no cambiará a menos que medie acción consciente por nuestra parte. Insisto, una tontería. Necesaria y vital... pero una tontería. Ya me pasaré a ver vuestra casita :)

Vane: Sí, la necesitamos. Pero el quid de la cuestión es intentar llegar al por qué la necesitamos, e intentar dilucidar si tiene tanta importancia como la que yo se la doy.

Adela!! Es un placer verte por aquí. Has resumido en unas pocas frases la esencia de lo que ciertos maestros budistas han estado tratando de enseñar centurias. Efectivamente, la búsqueda del conocimiento del todo implica una cierta apertura a lo que la vida traiga. Y conseguirla implica derribar el pilar maestro de la seguridad y convertirlo en un componente menor más de nuestro edificio particular. Algo que yo no estoy en condiciones de hacer ahora mismo, por desgracia. A lo mejor algún día...
Un besazo.

Anónimo dijo...

Siendo un poco sarcástico (y muy irreverente) aseguraré que la única seguridad que existe es la muerte.

Y algo que se le parece mucho a otra seguridad es la hipoteca.

De hecho a veces confundo ambas, con la salvedad de que una se mantiene a raya mientras pagues cada mes religiosamente.

Amandil

Anónimo dijo...

Yo pienso que vivimos en el equilibrio entre el disfrute del presente y los proyectos de futuro.

Un proyecto es siempre una apuesta de que las condiciones de desarrollo serán las aceptables, y hay diferentes grados de implicación con cada uno.

Si un proyecto necesita mucha implicación (por ejemplo, tener hijos) tanta más seguridad querrás tener (por ejemplo, quizás decidas no tenerlos si tu salud es tan precaria que la seguridad de que vivirás lo bastante para criarlos es muy precaria).

Seguro que hay formas mejores qde enfrentarnos al proble,a que las que tenemos ahora. Pero no creo que sea una tontería. En absoluto. Toda nuestra civilización se asienta sobre la seguridad.

Nemo dijo...

R. A. Heinlein dice esto en los Cuadernos de Lazarus Long, de la novela Tiempo para Amar:

- "[...]Siempre pilotas hacia un lugar desconocido; los hechos son tu única pista. ¡Infórmate de los hechos!"

- "Las personas que se arruinan a lo grande jamás se pierden una comida. Es el pobre imbécil al que le falta medio penique el que tiene que apretarse el cinturón."

A mí me vale.